se levanta el sol en barcelona
La gente camina agitada, algunos con gorras, sombreros, portafolios y bolsas.
Hay un cierto desorden armonioso. Huele a ciudad, pero el aire es fresco, el aroma maritimo llega hasta muy muy adentro. Hasta chocar con los montes.
Hace dos siglos ni quien creyera el encanto que podria tener esta urbe, tan orgullosa y sencilla. Tan viva y dormida. No puedo dejar de regresar en pensamiento y alma.
